1º de Mayo: Los Anarquistas de Chicago

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Texto extraído de ¿Por qué Ⓐ?, publicación anarquista, mayo 2014, Burgos

LA POLICÍA DISPARA SOBRE LOS HUELGUISTAS DEL 1º DE MAYO. 5 ANARQUISTAS EJECUTADOS

Mientras centenares de miles de obreros hacen huelga, la prensa habla de “delirio de lunáticos”, “antipatriotas”, y amenaza con que “los trabajadores van a exigir todo lo que puedan sugerir los más locos anarquistas”. La policía mata a 6 personas disparando a quemarropa sobre la multitud.

Tras haber arrancado proyectos de ley que prometen mejorar las condiciones de trabajo, viendo que los mismos son letra muerta, viendo que sólo la acción directa puede lograr la reducción de la jornada a 8 horas, que lo demás son promesas que nunca se cumplirán, que la explotación seguirá con la crueldad conocida, se ha convocado huelga general el 1º de mayo.

“El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.” Albert Parsons

El paro ha sido total. A la actividad de la prensa anarquista, en especial del “Chicagoer Arbeiter Zeitung”, se debe, en gran parte, la ambientación y generalización del movimiento. Las manifestaciones del sábado pasado han evidenciado el grado de adhesión a la huelga, dada su magnitud. Su director afirma: “La prensa ha llenado a los trabajadores de calificativos insultantes. Pero los hechos se han apresurado. Ha progresado la agitación y es cada día mayor el número de los que piden la reducción de las horas de trabajo. A medida que los acontecimientos se han precipitado, el lenguaje de los explotadores y sus secuaces ha subido de tono. Lo que antes tenían por injusto, lo encuentran ahora criminal y desprovisto de sentido común y patriotismo. Ahora pretenden de que todo son manejos de anarquistas criminales, cuyo objeto es engañar y abusar de los obreros para hacerles ingresar en sus filas. ¡Hombres del trabajo preparaos!. …Vuestros enemigos echarán mano de todos los medios, del hambre y de la fuerza”.

El 1º de mayo el paro ha sido total, una movilización de 600 mujeres que trabajaban en sastrerías fue víctima de la represión policial. El 3 de mayo la policía ha asesinado a 6 obreros y herido a decenas tras una concentración contra los despidos y los esquiroles. Esta matanza se produce tras la violenta represión de la masiva manifestación del día anterior.

“Si yo hubiera arrojado la bomba no vacilaría en afirmarlo aquí. Cierto que murieron algunos hombres y fueron heridos otros más. ¡pero así se salvó la vida de centenares de pacíficos ciudadanos! Por esa bomba, en lugar de centenares de viudas y huérfanos no hay más que unas cuantas viudas y huérfanos. Al dirigirme a este tribunal lo hago como representante de una clase enfrente de los de otra clase enemiga. El veredicto y su ejecución no son más que un crimen maquiavélicamente combinado y fríamente ejecutado, como tantos otros que registra la historia de las persecuciones políticas y religiosas. Es la anarquía a la que se juzga. Yo me sentencio porque soy anarquista.” August Spies

El día 4, en una reunión obrera a la que concurren más de 25.000 personas, cuando la gente ya comienza a irse se ha presentado la policía. 180 agentes al mando del Inspector jefe han avanzado reprimiendo a los trabajadores. Una explosión ha estallado en el interior del grupo policial, resultando muerto uno de ellos. La policía ha abierto fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número indeterminado de mujeres y hombres.

Han detenido a centenares de obreros, han detenido a los oradores anarquistas. Han prohibido los mitines. Han cerrado diarios. Han condenado a 8 anarquistas a muerte. Se ha conseguido la jornada de 8 horas.

“Yo repito que soy enemigo del orden actual y repito también que lo combatiré con todas mis fuerzas mientras aliente. Os reís probablemente, porque estáis pensando: ya no arrojaréis más bombas. Pues permitidme que os asegure que muero feliz, porque estoy seguro que los centenares de obreros a quienes he hablado recordarán mis palabras, y cuando hallamos sido ahorcados ellos harán estallar la bomba. Os desprecio; desprecio vuestro orden, vuestras leyes, vuestra fuerza, vuestra autoridad. ¡AHORCADME!.” Louis Lingg
“¿En qué consiste mi crimen? En que he trabajado por el establecimiento de un orden social donde sea imposible que mientras unos amontonen millones otros caen en la degradación y la miseria. Así como el agua y el aire son libres para todos, así la tierra y las invenciones de los hombres de ciencias deben ser utilizados en beneficio de todos. Vuestras leyes están en oposición con las de la naturaleza, y mediante ellas robáis a las masas el derecho a la vida, la libertad, el bienestar. No niego que yo haya hablado en varios mítines, afirmando que si cada trabajador llevase una bomba en el bolsillo, pronto sería derribado el sistema capitalista. Esa es mi opinión.” George Engel
“No hablaré mucho. Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que me imponéis, porque no he cometido crimen alguno. He sido tratado aquí como asesino y sólo se me ha probado que soy anarquista. Pues repito que protesto contra esa bárbara pena, porque no me habéis probado crimen alguno. Pero si yo he de ser ahorcado por profesar las ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo nada que objetar. Yo no he cometido en mi vida ningún crimen. Pero aquí hay un individuo que está en camino de llegar a ser un criminal y un asesino, y ese individuo es Mr. Grinnell, que ha comprado testigos falsos a fin de poder sentenciarnos a muerte. Yo lo denuncio aquí públicamente. Si creéis que con este bárbaro veredicto aniquiláis a los anarquistas y a la anarquía, estáis en un error, porque los anarquistas están dispuestos siempre a morir por sus principios, y éstos son inmortales.” Adolph Fischer

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