Grupo “Mujeres Libres”

02Sobre el patriarcado y la explotación de las mujeres se asentaron otros tipos de explotación a lo largo de la historia, entre ellas la del capitalismo sobre la clase trabajadora. El tipo de dominación en la
familia patriarcal y la doble explotación de las mujeres -en las empresas y en el hogar- le han servido al capital para obtener gratis todo el trabajo dedicado a la reproducción de la “fuerza laboral”, el cuidado del hogar, la atención a los niños, el cuidado de los enfermos, etc.

La visión de la economía actualmente dominante en todo el mundo, se fundamenta en la jerarquización de los procesos de producción y reproducción. Esta visión oculta las condiciones y cantidad de trabajo
que las mujeres realizan para asegurar su supervivencia y la de sus
grupos familiares y afectivos, y facilita la desvalorización social y retributiva de la mujer asalariada, obligada a atender simultáneamente las tareas de producción y reproducción.

Hoy, en tiempos de apropiación privada, de monetarización de todas las actividades humanas, a los trabajos en el hogar se les denominan
servicios domésticos y la mano de obra más cualificada lógicamente
son las mujeres. Es un nuevo filón que ha encontrado el capital para
seguir incrementando sus beneficios a costa de explotar a mujeres
jóvenes, a inmigrantes en la realización de unas tareas a las que generalmente también otras mujeres, le pueden dedicar cada vez menos tiempo por su incorporación al trabajo asalariado…

En todos los países del mundo la mujer alcanza cada día mayores
tasas de actividad en el mercado laboral. Trabajan más asalariadamente porque se les paga menos que a sus compañeros
varones, porque les viene muy bien al capital para desarrollar sus
políticas de trabajo flexible (a tiempo parcial, por temporadas, etc.) que las hace compatibles con el otro trabajo, el del hogar, el de los cuidados, cuya realización a manos de las mujeres no se pone jamás en duda.

La tensión existente por la pérdida, poco a poco, pero pérdida del
poder patriarcal en las familias genera el incremento de la violencia de
género, siendo las mujeres maltratadas y asesinadas las víctimas de
esta guerra que todos los años se cobra miles de muertes en todo el
mundo.

El declive de la familia patriarcal sólo puede llevar a la libertad de sus
esclavas, las mujeres. Para acabar con el dominio de género, la
respuesta libertaria, es el reparto del trabajo, de todo el trabajo, el de los hogares también; la libertad y el control por las mujeres de los derechos de reproducción; libertad a la hora de elegir y formar múltiples comunidades de convivencia; la igualdad en los derechos entre los hombres y las mujeres, entre ellos el derecho a la diferencia, a ser distintos… (en construcción)